El sueño del bebé

El sueño del bebé

Ya sabes que la vida de los recién nacidos se resume en dos acciones: comer y dormir.

Proporcionar a nuestros bebés todo lo necesario para un buen descanso es fundamental. De esta forma, nos aseguraremos de que está cómod@, descansa bien y minimizaremos cualquier tipo de riesgo.

En este apartado incluiré todo lo que puedes necesitar para el sueño de tu bebé en las diferentes etapas de crecimiento.

El sueño del recién nacido

Los bebés recién nacidos duermen entre 16 y 18 horas diarias, distribuidas uniformemente a lo largo de seis o siete periodo de sueño breves. Por lo tanto, pasan mucho tiempo durmiendo, aunque no es frecuente que duerman demasiadas horas seguidas.

En base a esto, deberás asegurarte de que dispones de todo lo necesario para que tu bebé duerma de forma cómoda y, muy importante, que puedas estar tranquilo/a mientras lo hace y aprovechar así para descansar.

¿Qué necesitas para el sueño de tu bebé recién nacido?

Dado que los bebés recién nacidos están en un periodo de adaptación, se recomienda usar en esta etapa las cunas de colecho, las minicunas y los moisés, que son de menor tamaño.

Piensa que tu bebé acaba de cambiar el útero de mamá, donde estaba calentito y con un espacio cada vez más reducido, a un mundo que le resulta totalmente extraño y nuevo. Por ello, ponerle a dormir desde el principio en una cuna amplia puede hacer que se sienta más indefenso y esto puede hacer que le cueste más dormir.

Además, como comentábamos antes, el bebé también dormirá bastantes horas durante el día. Por ello, puede resultarte útil disponer de una cuna que puedas trasladar a otras estancias de la casa si quieres tener cerca a tu bebé mientras duerme.

Otra opción, si no quieres tener que estar moviendo la cuna de sitio durante el día o no te cabe por el marco de las puertas de casa, como nos ocurría a nosotros, es acostarle a dormir durante el día en el capazo del cochecito o en una hamaquita que pueda ponerse totalmente plana. Para ello, debes asegurarte de que estos espacios son cómodos y están bien preparados. Es importante recalcar que estas opciones serían válidas únicamente para periodos cortos de sueño, ya que no se aconseja que los bebés duerman en ellos durante más de dos horas.

En caso de que prefieras que tu bebé duerma en la habitación siempre, te resultará especialmente útil disponer de un vigilabebés, escuchabebés o cámara para saber cuándo tu bebé está llorando.

Máxima seguridad: el síndrome de muerte súbita del lactante

Uno de los aspectos más relevantes que debemos considerar es aumentar la seguridad durante el sueño del bebé.

En esta etapa el principal riesgo es el del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Por si no lo conoces, el SMSL es la muerte sin causa aparente que ocurre generalmente durante el sueño de un bebé aparentemente saludable, menor de un año de edad.

Lo sé, solo leerlo se nos pone el pelo de punta y es algo que no queremos ni contemplar, pero es importante que conozcas algunas recomendaciones que debes tener en cuenta para minimizar el riesgo.

Desafortunadamente no se conocen todavía las causas de este síndrome ni cómo prevenirlo. Sin embargo, la investigación ha hecho posible que se conozcan algunos factores que parecen reducir el riesgo. A continuación, te detallo algunos de ellos:

1. Dormir boca arriba

Este es un tema que genera mucha controversia y que puede traerte alguna que otra discusión con las abuelas, ya que las recomendaciones acerca de cuál es la mejor postura del bebé han variado en los últimos años.

Debes saber que hay estudios científicos que han demostrado que estadísticamente los bebés que duermen boca abajo son más susceptibles de sufrir SMSL.

Por este motivo, los pediatras recomiendan actualmente que a la hora de poner a dormir al bebé recién nacido o de pocos meses de edad, lo hagamos boca arriba.

Llega un momento en el que el bebé tiene suficiente fuerza como para mantener su cabecita erguida y pueden ponerse solos de lado o boca abajo. Si esto ocurre, debes comprobar si el bebé tiene suficiente fuerza como para girarse solo. En caso de que así sea, no es necesario que modifiques la postura del bebé, ya que por sí solo podrá voltearse cuando quiera. Por supuesto, en este sentido el pediatra será quien mejor podrá orientarte.

El paso a la cuna grande

A medida que el bebé va creciendo y va cambiando su patrón de sueño, llegará el momento en el que tendrás que cambiar a una cuna de mayor tamaño.

Cada bebé tiene su ritmo de crecimiento y cada familia establece sus propios ritmos, pero como orientación, el paso a las cunas grandes suele darse a partir de los seis meses.

Patrón del sueño del bebé de 6 meses

Normalmente a partir de esta edad es cuando se introduce la alimentación complementaria y el patrón de sueño del bebé cambia.

A los seis meses el bebé suele dormir un total de 14-15 horas diarias repartidas en 10-11 horas por la noche y dos siestas durante el día que suponen unas 3-4 horas. Ten en cuenta que las horas de la noche no suelen ser del tirón, ¡que nadie se lleve un desengaño!

A esta edad también el bebé suele ser más grande y estar incómodo en la minicuna o cuna de colecho, por ello el paso a una cuna más grande puede ayudarle a dormir mejor. A veces ocurre que el bebé empieza a tener noches inquietas, con muchos despertares en los que no encontramos el motivo porque comprobamos que no tiene hambre ni tiene el pañal sucio. En estos casos puede ser útil probar a ponerle a dormir en una cuna de mayor tamaño para ver si es esto lo que le está afectando.